Pensamientos de Hugo

Extraído de su libro Experiencias y pensamiento de un médico guerrillero (1979) y de otras fuentes

Es muy humana la tendencia a mirar y juzgar superficialmente las decisiones cruciales que toman los individuos en sus vidas, sobre todo si se salen de lo común y corriente. Pocos se detienen a observar bajo la superficie y ver los antecedentes naturales de lo que a veces parecen ser vuelcos irregulares o gestos abruptos en la trayectoria de un hombre.

Nuestra vida, nuestra muerte, nuestra familia, nuestra posición social, posición económica o como quiera llamarse; cargos o puestos, oficiales o no, altos o bajos; todo, todo queda subordinado a las necesidades de la épica lucha que se impone en este continente adolorido y sufrido, para acabar de una vez para siempre con tantos centenares de millones de niños hambrientos y desprotegidos, tantas madres sufridas, víctimas del martirio de ver a sus hijos morir día a día, noche a noche, fiebre a fiebre, diarrea a diarrea. Para acabar con tanta injusticia y tantos privilegios que no son más que un insulto a nuestra humanidad, que son un dedo acusador dirigido hacia nuestras conciencias, hacia la conciencia de los que podemos hacer mucho y hacemos poco por terminar esta tragedia contemporánea que viven centenares de millones de hermanos latinoamericanos. Desde hoy nuestra preocupación prioritaria será luchar en ese sentido. Extracto del discurso pronunciado por el Dr. Hugo Spadafora en el acto realizado en el Aeropuerto Internacional de Paitilla a la llegada de la Brigada Victoriano Lorenzo, el 27 de julio de 1979.

No importa el precio que tengamos que pagar, estamos dispuestos a pagarlo. No nos asusta el cúmulo de dificultades, de obstáculos, de dolor personal que tengamos que pagar. Lo dijo el más grande poeta latinoamericano: ‘nuestros pueblos han sufrido tanto, que cuando lo hayamos dado todo, habremos dado poco’. Extracto del discurso pronunciado por el Dr. Hugo Spadafora en el acto realizado en el Aeropuerto Internacional de Paitilla a la llegada de la Brigada Victoriano Lorenzo, el 27 de julio de 1979.

Es la primera cosa que sentí debía agradecerle al pueblo de Guinea y a su Movimiento de Liberación: la absoluta certeza que me dio de que las razas y los colores son meros accidentes de la especie humana; la seguridad de que el futuro pertenece a una sola raza: la humana.

Desde que el mundo es mundo ha habido demasiados hombres dormidos en muelles hechos de ilusiones, el despertar ha sido siempre doloroso, ¿Por qué insistir?

En el vestíbulo del Instituto Nacional – mi Alma Mater – hay una gran placa de bronce en donde está esculpido el famoso pensamiento de Emerson: “Sólo los que construyen sobre ideas, construyen para la eternidad”. Esta actitud filosófica ha sido adoptada y aplicada en todas las épocas por los más grandes innovadores y revolucionarios. Dr. Hugo Spadafora. Haciendo mías las palabras de Arnulfo Arias y Omar Torrijos. Publicado en “La Estrella de Panamá” el 11 de octubre y en La República el 21 de octubre de 1979.

Durante los sucesos de enero que hace dos años sacudieron a Panamá, me encontraba en Europa y vi entonces con mayor claridad lo que había estado observando durante años; uno de los grandes puntos débiles de nuestra lucha por el rescate de la soberanía es la enorme ignorancia difundida en el extranjero acerca de nuestros problemas…Tanto es así, que los panameños que estábamos entonces en Bologna nos vimos obligados a denunciar públicamente al diario local, abiertamente pro-norteamericano, por las injuriosas calumnias que, enmascaradas de “información” se leían en sus páginas. Esas son lecciones que no debemos olvidar. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

En mi calidad de Vice-Ministro he podido palpar de cerca la corrupción, la demagogia, la indiferencia, la desidia y otros lastres que tienden a inmovilizar la maquinaria gubernamental panameña y alejan a las masas del proceso revolucionario. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

Hoy, al recordar nítidamente sus palabras [las del líder de Guinea-Bissau, Amílcar Cabral], encuentro la clave del error fundamental de los colonialistas y reaccionarios: ‘creer que las revoluciones la hacen los individuos y no los pueblos. Ya se percatarán de su error, y de ello, se encargará el pueblo de esa tierra bravía que luchará hasta la victoria final enarbolando en alto una bandera heroica: Amílcar Cabral’. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

En conclusión, para los panameños ayudar a los pueblos de Suráfrica y de las colonias portuguesas no es sólo un deber moral y humano consagrado por las Naciones Unidas, agregado al hecho que, combatiendo a los racistas y fascistas que oprimen a dichos pueblos…luchar contra el colonialismo portugués, y contra el régimen del Apartheid es luchar contras las fuerzas que pueden “hacer muy fácilmente precipitar en el desastre al continente, mejor dicho, al mundo entero”. Conakry, 1967. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

…teniendo en mente, sin embargo, lo que dijo Goethe: “Pensar y actuar, actuar y pensar, he aquí la suma de toda sabiduría. Quien se hace una ley el verificar la acción mediante el pensamiento y el pensamiento mediante la acción no puede equivocarse, y si se equivoca encontrará rápidamente el buen camino”. Palabras sabias dichas por un gran sabio, que son, más que verdad, esencia misma de la vida. Conakry, 1967. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

…quiero sinceramente expresar mi pesar porque sé que no podré en esta breve disertación, transmitir toda la grandeza del mensaje de lo que vi, aprendí y viví en Guinea. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

Ante este cuadro de enfermizos utopismos y aviesos intereses [referente a la Asamblea de Diputados en Panamá], los hombres progresistas con sentido común que realmente desean la superación de nuestro atraso y el progreso de nuestras sociedades, debemos cerrar filas – tirando por la borda dogmas, prejuicios, mitos y ambiciones personalistas- haciendo causa común contra los problemas concretos de nuestros países para lograr la verdadera liberación nacional e individual de nuestros pueblos y ciudadanos. Conferencia dictada por el Dr. Hugo Spadafora el 22 de agosto de 1974 en el Paraninfo de la Universidad Nacional. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

Por ello, a la alegría de conmemorar un aniversario más de su independencia [Guinea Bissau], se acompaña en mi espíritu el profundo deseo de que el ejemplo de unidad, originalidad y autenticidad de esa revolución hermana sea mensaje de esperanza para nuestro afligido Tercer Mundo, y renuevo los votos de mi empeño en lugar revolucionariamente en ese sentido mientras viva. Reflexiones en el segundo aniversario de la independencia de Guinea-Bissau. Publicado en el Panamá-América el 5 de octubre de 1975. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

Puedo confesar sinceramente que jamás he tomado una decisión más acertada que la que me ha traído acá [África]. Mi satisfacción no es únicamente moral pues no se trata tan sólo de cooperar con un pueblo que orgullosamente se levanta en armas para reivindicar su dignidad e iniciar una nueva vida. No, mi satisfacción nace también de la convicción de que, considerando con amplia perspectiva histórica los problemas panameños, hoy estoy contribuyendo con un grano de arena a la construcción del Panamá mejor que anhelamos ver en un próximo mañana.  En A propósito de mi aventura en África, publicado en el Diario El Mundo de Panamá, el 29 de enero de 1967, en Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979.

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Coherente con mi posición de revolucionario comprometido con la causa de liberación nacional, presento a usted renuncia de mi cargo de Viceministro de Salud, a fin de dedicarme a la tarea de organizar el Grupo de Voluntarios panameños que deseamos combatir en Nicaragua contra la tiranía somocista, blandón de América y del mundo. Carta al general Omar Torrijos, 15 de septiembre de 1978.

…existe el sentimiento humano de saber que hoy se está masacrando un pueblo hermano, en una forma sólo comparable a los genocidios de las horas hitlerianas. En Memorias y experiencias de un médico guerrillero, 1979

Independientemente, entonces, de las concepciones políticas, ideológicas que nosotros tengamos, existe ya el deber humano de ir a colaborar en la defensa de un pueblo inerme. Entrevista con el jefe de la brigada expedicionaria panameña, por D.L. Pitty, Panamá, Diario El Día, México, 24 de septiembre de 1978. A pocas horas de emprender un viaje cuyo destino final será algún punto de Nicaragua, el médico panameño Hugo Spadafora, que participó en el movimiento liberacionista de Amílcar Cabral, en Guinea Bissau, y que hoy jefatura la brigada de voluntarios panameños que tomará parte en la lucha contra la dictadura de Somoza, concedió en exclusiva para El Día, su primera entrevista a la prensa internacional.

Confieso con gran emoción que haber constatado esta realidad – y contribuir a promoverla- ha sido para mí la más valiosa experiencia derivada de la formación y acción de la brigada. Este solo hecho hubiese bastado para justificar todos los riesgos, todas las penalidades y sinsabores que una empresa de este tipo conlleva y, sobre todo, el sufrimiento que impone a esposa, hijos y padres. Extracto de En la Brigada Victoriano Lorenzo: un breve análisis histórico político, publicado en el diario Crítica de Panamá, el 28 de diciembre de 1978.

Sentir renacer la confianza en las fuerzas latentes y potenciales de las masas panameñas; ver cómo un grupo heterogéneo pro extracción, educación e ideas políticas hace palpable la unidad alrededor de una causa grande y justa. Sentir el pecho henchido de confianza de un futuro promisorio para Panamá, que solamente podremos lograr a través de la acción unitaria y organizada de las masas. Todos esos sentimientos y convicciones surgen de situaciones bien reales y para nada utópicas. Extracto de En: la Brigada Victoriano Lorenzo: un breve análisis histórico político. Publicado en el diario Crítica de Panamá, el 28 de diciembre de 1978. 

Así es, sin unidad ningún pueblo podrá vencer los terribles flagelos que azotan a la sufrida humanidad del Tercer Mundo. Y Panamá no escapa a esa ley histórica. Por ello es que el divisionismo y la deseducación política, con la consecuente corrupción- que hemos heredado del régimen politiquero partidista impide el verdadero progreso de las masas desposeídas; de allí el gran valor de cualquiera acción concreta en pos de la unidad nacional del pueblo panameño, de su concientización política a través de la práctica revolucionaria. Extracto de “En la Brigada Victoriano Lorenzo: un breve análisis histórico político”, publicado en el diario Crítica de Panamá, el 28 de diciembre de 1978.

…los panameños han demostrado desde el principio que su participación en esta guerra es mucho más que algo simbólico o marginal. El desprendimiento generoso y el coraje demostrado por ellos es un rotundo mentís a aquellos escépticos o cínicos que piensan y afirman que nosotros los panameños somos un pueblo de pachanga, incapaces de sacrificios y gestos nobles en aras de causas grandes y trascendentales. Extracto de En la Brigada Victoriano Lorenzo: un breve análisis histórico político, publicado en el diario Crítica de Panamá, el 28 de diciembre de 1978.

No tiene nada de extraño, comprenderá el lector avisado, que después de casi tres meses de convivencia con la Brigada Victoriano Lorenzo y lejos del suelo istmeño me sienta más panameño que nunca. Dr. Hugo Spadafora, 18 de diciembre de 1978.

En Nicaragua se juega el destino de un pueblo y- más de lo que se aprecia superficialmente- el de todos nuestros pueblos latinoamericanos. Sentí que, dadas las circunstancias, mi deber era formar al Brigada Victoriano Lorenzo – y actué consecuentemente. Dr. Hugo Spadafora, 6 de enero de 1979, en un campamento sandinista, 31 de diciembre – 1º de enero, 1978-79.

Ciertamente, al pueblo nicaragüense, que ha dado a luz a Sandino y a innumerables héroes y mártires, no le es imprescindible la ayuda de unos cuantos extranjeros para liberarse de la tiranía. En cierto sentido somos nosotros quienes debemos estar agradecidos por haber tenido el privilegio – ansiado por muchos- de vivir las experiencias revolucionarias y humanistas que se viven en un movimiento popular que hace honor a la historia latinoamericana. Dr. Hugo Spadafora 9 de junio de 1979. 

…en la lucha contra Anastasio Somoza “el tirano genocida y demente se impone un alto precio que hay que pagar para terminar con la más odiada tiranía que ha habido en este continente. Tomado de la primera plana del diario La Estrella de Panamá, del 28 de junio de 1979.

…Panamá ya es un pueblo maduro que puede dar nacimiento a un verdadero movimiento de liberación nacional en el cual tendrán que estar englobadas las masas panameñas y las masas de otras banderías políticas hoy huérfanas de un liderazgo que sea capaz de ir con el avance de la América Latina y Panamá. Esas masas que todavía en Panamá son víctimas del caciquismo y los vicios y deformaciones de la politiquería criolla, están maduras para gestar este movimiento de liberación nacional y social. En Tiranía basada en la mentira. Por Euclides Fuentes Arroyo. Panapress, tomado de La Estrella de Panamá, del 2 de junio de 1979. 

A ustedes, pueblo de héroes y de poetas, a quienes hoy América y del Mundo deben agradecer el hecho de respirar un aire más limpio y promisorio de Libertad y Justicia social; a ustedes, Pueblo de Nicaragua y al F.S.L.N., gloriosa vanguardia, nosotros los Brigadistas Panameños les expresamos nuestro agradecimiento al despedirnos. Gracias por habernos permitido el honroso privilegio de vivir con ustedes una gesta que hace honor a América, al Mundo, a la Humanidad. Si acaso nos cupiera algún derecho de opinión, diríamos que- ante todo- la unidad hizo posible la victoria y que sólo la UNIDAD puede garantizar la paz y el progreso que de ella se desprende. Extractos del Discurso pronunciado por el Dr. Hugo Spadafora en el Acto de despedida a la Brigada Victoriano Lorenzo, realizado en Managua el 27 de julio de 1979.

Así es y tenía que ser pues nuestra heroica Brigada Victoriano Lorenzo nació y creció al calor popular; nació y creció alimentada por la savia libertaria que recorre las venas de nuestro pueblo, por el espíritu de justicia que alberga en el corazón de los panameños. Aproximadamente 300 panameños, cerca de 20 muertos, decenas de heridos en combate. Nuestra cuota de sangre, nuestros muertos, nuestros mártires, los únicos héroes de esta jornada, los únicos que merecen reverencia y veneración. Extracto del discurso pronunciado por el Dr. Hugo Spadafora en el acto realizado en el Aeropuerto Internacional de Paitilla a la llegada de la Brigada Victoriano Lorenzo, el 27 de julio de 1979. 

Ante un revolucionario que esté dispuesto a vivir y a arriesgar la vida por sus ideales existirá siempre una interrogante: ¿Cómo hacerlo en efectivo beneficio de los mismos? El coraje intelectual es mucho más difícil de poseer que el coraje físico; definitivamente la experiencia enseña que es más fácil que los hombres arriesguen su vida en una línea de fuego que acepten con honestidad una crítica o hagan con modestia una autocrítica. Pero, si queremos hacer la revolución tenemos que esforzarnos por tener coraje físico e intelectual; por ello desde ahora doy la bienvenida a toda crítica a mis presentes puntos de vista pues mi mayor deseo es contribuir, aunque modestamente, en la búsqueda de soluciones a la grave crisis nacional por la que atraviesa Panamá en este período.

Esta solución puede únicamente resultar de la colaboración intelectual y práctica de todos los patriotas panameños, colaboración que asumirá necesariamente muchas veces el carácter de choque de ideas, de polémica indispensable para alumbrar mejor el entendimiento, de la misma forma que se hace necesario el choque de dos piedras ásperas para producir la chispa iluminadora. Pero solamente una discusión inteligente y constructiva podrá dar ese resultado; en efecto, si golpeamos furiosa y desmedidamente sendas piedras no conseguiremos la chispa, sino la destrucción de las mismas… verdad que se hace más dramáticamente apremiante en cuanto que nuestra revolución debe resolver agudos problemas sociales y políticos”. Dr. Hugo Spadafora. Haciendo mías las palabras de Arnulfo Arias y Omar Torrijos. Publicado en “La Estrella de Panamá” el 11 de octubre y en La República el 21 de octubre de 1979. 

Nosotros hemos venido de Nicaragua convencidos de que el futuro de nuestro país está en la unidad de sus masas, sean panameñistas, sean torrijistas, sean liberales, o de cualquier otro color … nos encontramos en la actualidad con un país dividido en dos mitades que se mantienen hostilmente en actitud contrapuesta (…). Crisis energética, crisis del sistema monetario en el plano internacional; Cerro Colorado, crisis económica, desempleo, hambre, desequilibrio e intranquilidad social en el plano interno. Publicado en La tuberculosis maquiavélica de Noriega. La Prensa, agosto, 1985.

Para promover el diálogo hacia la unión nacional se tendría que combatir seriamente la corrupción oficial, como otorgar contratos no claros, la falta de control del gasto público y la represión del G-2 (…). Si seguimos como vamos, vamos rumbo al abismo. Al abismo que consiste en el caos político y la violencia física. Publicado en La tuberculosis maquiavélica de Noriega. La Prensa, agosto, 1985. 

Los que pertenecemos a tal o cual partido, tenemos que tener bien presente que antes que un partido, quien debe ganar en las elecciones es Panamá. Y la única forma de que Panamá gane en las elecciones del 84 es, primero que nada, que sean honestas… Publicado en La tuberculosis maquiavélica de Noriega. La Prensa, agosto, 1985.

Noriega, como dije al inicio, dista mucho de ser un político realmente maquiavélico por el único hecho de aplicar algunos de los más brutales y cínicos preceptos del pensador citado [Maquiavelo], igual que no es hombre de armas, solo por vestir uniforme y hacer el saludo militar. Es más, si él estudia a Maquiavelo podrá ver -pintada en la obra del famoso autor renacentista- el retrato de su propia caída. Publicado en La tuberculosis maquiavélica de Noriega. La Prensa, agosto, 1985